-Solterones, solteronas, ¡viva San Ballantine’s!
-¡Viva!¡Viva!
- A San Ballantine’s pedimos por ser nuestro patrón, nos libre del casamiento dándonos su bendición. ¡Viva San Ballantine’s!
-¡Viva!¡Viva!
Pasa a leer el pregón la que aquí escribe:
14 de Febrero, día de los enamorados. Solteros y solteras de España, uníos. No salgáis en tan fatídica fecha a la calle. Fingid una gripe, decid que tenéis que cuidar de un familiar enfermo, que os ha afectado la ruptura de Ana Obregón y Darek, lo que sea. Pero no vayáis a vuestro puesto de trabajo. No salgáis a la calle durante ese día si no queréis sentiros como auténticos parias entre tanta parejita suelta. ¿Pero de dónde salen? ¿Dónde se ocultan el resto del año? ¿Cómo es posible que el día trece apenas nos topemos con alguna de ellas y el catorce proliferen más que el mejillón cebra? Sin duda alguna estamos ante un caso digno de ser investigado por Iker Jiménez. Sea como fuere, me niego a ver cómo mis compañeras se pavonean con los ramos de rosas que les regalan sus chicos. Que más que en la oficina parece que están en un mitin del PSOE.
Me niego a comer en un restaurante ese día, entre otras cosas, porque mesa para uno seguro que no encuentro. Y en caso de encontrarla me sentiría más rara que Bárbra Streisand en la película Yentl. También me niego a abrir cualquier periódico y toparme con esas cursis dedicatorias que hasta en la sección de deportes se encuentran:
“Luis, cariño. Te quiero mucho, como la trucha al trucho.
Tu Raúl González forever”
Y por supuesto me niego a ver la televisión y sus correspondientes anuncios en los que todo adquiere forma de corazón. Porque claro, todo muy mono, el colgante del osito Totus con forma de corazón, los pendientes Estravinski con forma de corazón, el reloj de Suatch con forma de corazón. A ver quién es la guapa que se cuelga todo esto al día siguiente sin que la confundan con Ágata Ruiz de la Prada. Hasta móviles con forma de corazón he visto. Algunos incluso suenan con la voz de tu chico, los más osados se atreven hasta a grabarte el himno del Real Madrid cantado por ellos mismos. El detalle es de agradecer, es 14 de Febrero, el día de los enamorados. Es de esperar que cada vez que suene el móvil la chica se emocione y pida durante la cena que su niño la llame. Qué bien me canta- piensa ella. Hasta que ese mismo teléfono vuelve a sonar a la mañana siguiente: “¡Un momento! -se dice a sí misma cayendo en la cuenta- pero si yo soy del Barça” Y sin pensárselo dos veces apaga esa musiquilla malsonante mientras se baja por Internet el himno del Barça para que su chico, merengue de todita la vida y devoto de San Tiago Bernabéu, se lo aprenda de una vez por todas y se lo cante. Eso sí que es una prueba de amor.
sábado, 9 de febrero de 2008
San Ballantine's
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