miércoles, 7 de noviembre de 2007

Condeno


Condeno tu cansancio, tus huesos hundidos,
las cuencas vacías y tu pasaporte sin destino.

Condeno tu desamparo, tu sueño de pegamento,
la manta de cartón y tu infancia sin recreo.

Condeno tu impotencia, tu grito desgarrado,
el cuerpo encendido y tu destierro velado.

Condeno tu hambre, las armas que te venden,
la mosca en la sien y la curvatura de tu vientre.

Condeno tu dolor, las órdenes incumplidas,
la denuncia estéril y su amenaza cometida.

Condeno tu trabajo, inseguro a todo riesgo,
el compañero hoy muerto y mañana en el olvido.

Condeno tu angustia, los golpes que te callas,
el temor a las clases y al compañero sin castigo.

Condeno tu cuerpo, la exaltación del hueso,
la mirada sin luz y tu náusea frente al espejo.

4 comentarios:

Ana dijo...

Al principio he pensado que era un texto de desamor desgarrado(tantas horas delante del ordenador que ya ni asimilo) pero tras releerlo, y entender el mensaje, me ha encantado tu forma de denuncia. Ojalá que todos los que tuvieran condenar (todos los que aludidos) lo hicieran..

Inma. dijo...

Gracias Ana.
Un saludo!

Javi dijo...

Comparto la misma opinión que Ana a mi tambien me ha encatado.
Es la primera vez que entro en un blog y ten por seguro que no sera la ultima
un abrazo
-javi-

Inma. dijo...

Javi, gracias a ti también por tus palabras.
Saludos!!