Lo de Baltasar Garzón parece una inocentada. Ver despojarse de su toga y sentarse en el banquillo de los acusados a quien ha luchado contra la corrupción, contra la droga, contra ETA, contra los dictadores...
Pero ya se sabe que la envidia en este pais siempre ha estado en alza. Y las personas de valía antes o después han sido apartadas de sus puestos esgrimiendo para ello razones sin sentido.
Hay leyes, pero no hay justicia. Como hay personas, sin haber humanidad.
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