viernes, 21 de diciembre de 2007

Salir de tiendas

Después de un tiempo sin poder salir, ayer estuve todo el día en la calle. Por la mañana me fui de tiendas. No compré nada, bueno sí, un décimo de lotería de Navidad, que por lo menos uno sí que me gusta llevar. La verdad es que fue un encanto salir porque las tiendas estaban casi vacías de gente (no así los bancos) y se podía mirar todo con tranquilidad. Donde más me detuve fue en las perfumerías. Mientras me asustaba con los precios, uno de los dependientes se me acercó. Si me llega a decir ‘Bonjour’ hubiera pensado que era el mismísimo Jean Paul Gaultier, tanto por su parecido físico como por la forma de ir vestido: camiseta de marinero de manga larga ceñida y pantalón blanco ajustado. Pero no, me preguntó: ¿Ehtaah buhcando argo ehpeciaah? Con lo que mis dudas se disiparon rápidamente. Como estábamos los dos solos se entretuvo en mostrarme todos los perfumes. Me encanta oler los nuevos que salen al mercado, así que no dudé en echarme todas las muestras encima. Esta mañana he colgado el jersey en el recibidor. Me parece que durante unos meses me voy a ahorrar un dinerito en ambientadores. Al salir me recorrí algunas Iglesias para ver Belenes. Pero la mayoría de ellas estaban cerradas o aún no habían terminado de ponerlos. Finalmente pude ver uno donde se mostraban diversos pasajes de la Biblia: anunciación, éxodo, adoración etc. Estaba a punto de salir cuando entró por la puerta una excursión de niños de cinco o seis años cantando villancicos, gritando y riendo. En ese momento sentí verdaderamente que la Navidad había llegado. Bueno, a quien pase por aquí sólo desearle muy Feliz Navidad y Besos.

1 comentario:

Rodolfo Serrano dijo...

Sí, la verdad es que son los niños los que salvan todo.
Feliz Navidad.