Poema I
¿Qué hace una cuna sin niño
Qué hace una flor sin su abeja.
Qué hago yo sin ti
Qué haces Adán con Eva?
La tarde como un manantial, cae
Suave, presurosa, quieta.
Tengo todos los tiempos,
Como quisiera conjugarlos, pudiera
Pasado, presente y futuro
Prendidos todos a un mismo verbo
Presagios de una muerte que al parecer
viviera.
Poema II
Enterradme con todos mis recuerdos
Llevad flores a ellos que tanto me dieron.
Algunos verdaderos, sí que sucedieron,
Otros tantos, casi todos, de mi mente salieron.
Tanto unos como otros
Compañía siempre hicieron.
Y cuanto más sola me sentía
Menos cuerdos, más tarados
Eran los recuerdos inventados.
De los otros, de los que sí pasaron,
Ya apenas si me acuerdo,
Quizá porque no fueron tan buenos
Como los que de mi imaginación volaron.
Poema III
Tengo el corazón tan deshabitado
Que se ha convertido en un hábito
Esto de inventar un nuevo amor.
Pasado el tiempo camino por la vida
Cual Doña Rosita de Lorca,
Rodeada de un lenguaje de flores
A quienes faltasen los estambres.
Alba, Yerma, ¿dónde habitan los hombres
que han de venerar mi nombre
con la locura venérea
de los amores incólumes?
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